martes, 10 de julio de 2012

Regresé del mas Allá

A qué vine a este mundo? Por Humberto Carpio Revelo Recién escuché un programa de radio, en que varios personajes invitados comentaban acerca del tema: Desdoblaje Involuntario, es decir salirse del cuerpo y sentirse fuera de él, viendo desde otro punto nuestro cuerpo, yaciendo abajo. Varios se interesaron por el tema y llamaron, fue interesante saber cuántas dudas tienen las personas de lo que es la vida fuera de este mundo material que conocemos y damos el nombre EXISTENCIA REAL. En realidad la existencia real, es la que nos la da la conciencia, es decir, el sentirnos con vida, estar vivos, con un cuerpo físico, que es tangible, que lo podemos ver y tocarnos con nuestras extremidades. El disfrutar de las sensaciones por nuestros cinco sentidos, así como experimentar las emociones que esto conlleva. Sin embargo, para los que piensan en suicidarse, quizás les interese leer un poco más de lo que a continuación les relato. MI EXPERIENCIA PERSONAL Cuando niño, en mi primaria, solía levantarme muy temprano, para ir a la iglesia Católica, en la que fui educado. Me gustaba hacer la llamada de campanas, luego ayudar en la celebración de la misa y luego corría a mi casa, para desayunar e ir a la escuela; por la tarde, hacía lo mismo. Todo esto fue igual hasta la entrada al diversificado, en el que como un adolescente, buscaba estar independiente de mi casa paterna, por lo que tomé una habitación en el jardín, que un tiempo se usaba para guardar artículos de jardinería, pero la remodelé, de tal manera que fuera habitable, era mi lugar personal. Una madrugada, mientras dormía aparentemente, tuve un sueño, que empezó a transformarse en una pesadilla, de la cual no podía despertar -Según creí en un principio- Sentí una leve sensación, en medio de mis ojos y en el puente de la nariz, muy parecido a la que se siente cuando uno se aprieta las venas del puño cerrado, y luego uno abriendo la mano, suelta la presión y la sangre nuevamente circula. Esta sensación, es la que se siente al morir, en ese punto “UNO” sale del cuerpo. Pues bien, al principio creí un sueño peculiar, luego cuando empecé a flotar a la altura del techo de la habitación, me preocupé, porque, me pregunté, Qué me sostiene arriba? Y volviendo la vista abajo, pude observar mi cuerpo físico, yaciendo en la cama, (la sensación entre miedo, confusión y sorpresa, es casi inevitable ) .No quiero enfatizar, la angustia y desesperación, por querer despertar, como la angustia, de saber que esto no era un sueño, sino una realidad y que una fuerza, imparable, me jalaba hacia arriba. No fue sino cuando pude notar, las luces de las casitas abajo, que mi cuerpo material, o lo que creía era mi cuerpo, ya no era de la misma forma, más bien era una especie de niebla, que flotaba en la noche, hacia arriba y que yo mismo era una pequeña luz blanca, brillante, como una estrellita, en medio, que continuaba ascendiendo en trayectoria vertical. Al mismo tiempo de mi desconcierto, noté, que mis pensamientos, mi forma de razonar y de pensar, habían cambiado, pues mis sentimientos, eran de paz y comprensión por todo lo que me rodeaba, o más bien había dejado abajo. Sí, aunque no lo crean, uno comprende, el porqué se mueven las hojas, porqué existe la naturaleza, toda la misma tierra, es decir el globo terrestre es una forma de vida, en comunión con la nuestra, que somos organismos de la misma naturaleza y somos orgánicos, todos, hasta las piedras, éstas tienen vida. Toda la vida en el planeta, es maravillosa y solo conocemos una parte de la que existe y convive con la nuestra. (Qué fátuos hemos sido, que sobervios, creernos los mejores de la creación ). Comprendí que todos, me refiero a los humanos y a lo que existe en la tierra, somos uno, y que nosotros, uno, somos todos. Sentí como si fuera el más sabio de los filósofos, como que todas las respuestas, estaban allí, en un solo pensamiento. Comprendí tristemente, que todo era hermoso, más hermoso de lo había pensado nunca, que habia desperdiciado mi vida por no comprenderlo. Sentí que todos los sentimiento de vanidad, con que uno de hombre mortal se rodea, cosas materiales, tratar de enriquecernos, o de guardar cosas para acapararlos, “TODO”, lo que uno estima por valor material, no tiene sentido, más bien es una ilusión, la cual, en nuestra ceguera, creemos es la realidad y es lo más importante es la vida. Seguí subiendo, hasta llegar a una enorme luz, que me atraía, hacia sí, con dulzura, con un sentimiento de un amor, tan grande, que es indescriptible, difícil escribirlo, nunca lo he podido experimentar, pero es parecido a como la un padre amoroso al encuentro de su hijo amado. UN AMOR INFINITO DE UN PADRE AMOROSO, HACIA SU HIJO PEQUEÑO. Solo que millones de veces más grande. “ÉN HIJO MÍO, VÉN A MÍ, “ –Parecia, mas bién percibía ese pensamiento o sentimiento- - sentía su pensamiento dentro de mí, no existen palabras, no existe cuerpo, solo pensamiento puro.- quería aferrarme a algo, mas no podía, luego me deje llevar dócilmente, pues su atracción era firme, pero amoroso, era como una invitación a regresar a casa.Luego pregunté: -Quién eres? Dios, Jesucristo, el Ángel Miguel, o la Muerte?- Pregunté desesperadamente, creyendo hablaba por la boca, pero éramos energía pura. “SÓY EL QUE QUIERAS CREER QUE SOY” Respondió, pero no comprendí su significado, en ese entonces- Pregunté: “Acaso es lo que pienso? He muerto? “ – Y me respondió- “ES HORA DE QUE REGRESES, VEN QUE TE QUIERO MUCHO” Y continuaba atrayéndome hacia la “LUZ” que era de donde provenían todos esos sentimientos de amor infinito. Sin embargo mi mente o lo que yo era en eso momento, se reusaba a entrar, pues sentía que no habría retorno, que no volvería al lado de mis seres queridos, y a manera de excusa, le expresé en mi pensamientos, o con mi nueva conciencia: -“Pero, es que he pecado, he sido malo”- Ahora que lo pienso, esos días era tan ingenuo, que casi me comparo con un niño, de los de hoy día. Pero me respondió de esta manera: -“SOLO CON SER HOMBRE, YA LO ERES, SIN EMBARGO AÚN ASÍ, ASÍ TE QUIERO, VEN A MÍ HIJITO MÍO!”- Y continuó con esto, de lo que sentí mucha vergüenza el responder, porque me sentí como si estuviera desnudo, frente al público de un estadio, y todos me vieran, es algo así. -“TODO LO MALO QUE TU HAYAS HECHO, YA LO SÉ, PERO PARA ENTRAR, TIENES QUE DECIRME LO BUENO QUE HICISTE POR LOS DEMAS, QUÉ HUELLA HAZ DEJADO, PARA QUE OTROS LA SIGAN?” Casi toda mi vida pasó frente a mí, cuánto pude hacer!, pero no hice, lo que dejé de hacer, por mis intereses materiales, lo que era correcto. Mi respuesta tan solo era vergüenza, fue casi como una excusa. Y dije contrito: -“SEÑOR, NO HE DEJADO HUELLA AÚN, SOY MUY JÓVEN”- Respondió: -“ENTONCES REGRESA Y HÁZLA!”- Todo fue más rápido que al principio, el regreso fue violento, desagradable, era como entrar en un lugar apretado, oscuro, como si quisiera meter un pañuelo, en un dedal. Un fuerte dolor de cabeza, y un grito fue mi despertar, eran las dos de la madrugada.Mi Padre, en ese entonces vivo, fue a socorrerme y tras contarle lo sucedido, fuimos a la Iglesia, y relatando al Sacerdote lo ocurrido, me envió al Seminario Mayor de La Asunción, para Candidatos y Noviciado Diocesanos. En las reuniones que teníamos después de la oración, disertábamos sobre porqué elegíamos la vida religiosa, como habíamos sentido el llamado de Cristo. Al tocarme el turno, relaté mi experiencia, y exhorté que lo que quería Dios Verdadero, era que hiciéramos el bien a nuestros semejantes, y que el mismo Cristo lo habría dicho ya en las escrituras, al decir “UN MANDAMIENTO NUEVO OS DOY, QUE OS AMEIS UNOS A OTROS, COMO EL PADRE OS AMA” Y agregué: -PUÉS DIOS ES EL QUE ÉS Y AUNQUE SE LE DE NOMBRES, TODOS ADORAMOS A UN SOLO DIOS, SEA CUAL FUERE LA RELIGIÓN EN QUE ESTEMOS. -Fue como si hubiese cavado mi propia tumba, se me prohibió hablar de ello con los candidatos y con los Sacerdotes recién ordenados, y me preguntaban cómo era posible, yo un pecador, quisiera predicarles una nueva doctrina, que era creerse más que los sacerdotes.- Otros me aconsejaron, que no fuera tonto, que aprovechara la oportunidad de los estudios, y que al final antes de ordenarme, dijera que no tenía vocación, y disfrutar de las ventajas de la Licenciatura en Filosofía. Otros de pensamientos confusos y perturbados, decían que a las muchachas, les “gustan” los hombres de sotana y que podían tener novias, cuantas quisieran, pues no habían hecho ningún voto. Regresé a casa pues, decepcionado, agradeciendo al cura que me envió y su buena intención, contándole mi experiencia y me consolaba al decirme que muchos son los llamados pero pocos los escogidos, y que de dónde sacaba esas ideas. Conocí a Hombres de sotana, que siendo peritos contadores, habían sentido el llamado, y se ordenaron sacerdotes y pidieron ir al campo, a ayudar a nuestros hermanos, que sufren la pobreza y enfermedad. Tuve el honor de conocerlos, esos eran los llamados. CUANDO SE NOS LLAMA, TENEMOS QUE VOLVER A CASA, A CONTAR LO QUE HEMOS LOGRADO Y SI APRENDIMOS, CONTINUAMOS CON NUESTRA PROXIMA SIGUIENTE VIDA, PREVIA INSTRUCCIÓN DE LO QUE DEBEMOS HACER –Esto al nacer lo olvidamos supuestamente- SI NO LOGRAMOS PASAR LA PRUEBA, VOLVEMOS AL PROXIMO ANTERIOR O MUY ATRÁS, DEPENDE DE NUESTRA EXPERIENCIA. - He de aclarar que si por nuestro proceder, bajamos de nivel y tenemos que regresar y volver a repetir nuestra vida, no solo regresamos con la misión de pasar la misma prueba, sino que por la carga negativa genética de nuestros “Nuevos Padres” terrenales, afrontaremos nuevos problemas, y tal véz mas difíciles de afrontar-SE TRATA DE PURIFICAR NUESTRA ESCENCIA, SOMOS ENERGIA, FRUTO DEL PENSAMIENTO DEL CREADOR Y POR ESO VOLVEMOS A EL, PERO TENEMOS QUE PURIFICARNOS PARA ASCENDER A NUEVAS FORMAS INTELIGENTES, NO NECESARIAMENTE LA HUMANA. CAMBIO DE VIDA Así, que si la vida es dura, es porque en la anterior, fue muy buena, que disfrutamos y nunca supimos lo que era pasar penas, o porque le infringimos dolor a otros. Superemos pues esta etapa para regresar a la siguiente, donde otra vida empieza. Si renunciamos a vivir, no solo perdemos la oportunidad de continuar con nuestro aprendizaje, sino que estamos renegando ser hijos de DIOS, quien como nuestro PADRE, nos confiere el título de sus HIJOS. Aunque no lo crean, son muchos los seres incorpóreos que luchan por estar vivos, es decir, en cuerpo físico, esta maravilla que es el ser humano. Ser humano es UN PRIVILEGIO, de lo que hasta los Angeles desean ser. acáso no quieres mejorar? No te quites la vida, pues és para lo que veniste, fuiste elegido para servir a otros para pulirnos, Como hijos de DIOS, somos LUZ, una luz bella, que no la podemos ver con los ojos de la carne. Ahora, sabes por qué, estás aquí? Porque veniste? PORQUE DIOS CONFIA EN TI ! Autor: hcarpior@gmail.com Guatemala 2012 – Humberto Enrique Carpio Revelo